Gana la batalla contra las sábanas y sal a la calle

¡Hola amig@s!

¿Aún estáis en la cama? Ah, entiendo, que vais a entrenar por las mañanas pero a partir de mañana, ¿no?.

Estas sábanas….tan limpitas, tan ligeras, tan suaves, ¡y como pesan las jodías!

Muy bien, pues si por las mañanas sólo tienes energía para rodar de la cama al sofá, quizá salir a entrenar sea una buena opción para cargar las pilas. (¿Estamos locos? Si no tengo ni fuerzas para abrir los ojos, me voy a ir a correr por ahí). Además hay estudios que demuestran que los entrenamientos por la mañana tienden a ser más duros y largos que los de la tarde. Lo que quiere decir que quemas más calorías. (Ou yeah!).

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Vale, ya te estoy medio convenciendo de que entrenar por las mañanas pero no te ves capaz de hacer semejante sacrificio. Vamos a ver cómo podemos hacerlo, ¿vale?

1. Ten todo preparado

Que no encontrar un calcetín no sea una excusa para no salir a correr esa mañana. Prepara todo lo que te vayas a poner la noche anterior y así evitarás ese problema. Tenlo en la mesilla de noche para que según te levantes, te lo pongas y directamente salgas a la calle. Eso sí, no hace falta que te acuestes con los calcetines con los que vas a salir a correr o con la camiseta…

2. Cárgate

Carga tu iPod o tu reproductor de música, coge tu esterilla de yoga, ten preparado el vídeo de Cindy Crawford con el que vas a entrenar, etc. No veas lo que fastidia tener ganas de entrenar y darte cuenta que no tiene batería tu GPS, o tu mp3….ale, otra excusa más para quedarse con Morfeo.



3. Come bien

Recuerda que la comida es tu gasolina. Si sales a entrenar con el estómago vacío puede darte (y te dará, creemé) una pájara. Deja listo un snack para tomar por la mañana para tomártelo mientras te preparas para entrenar. Una buena opción puede ser una tostada de crema de cacahuete, unas rodajas de manzana con queso, un smoothie, etc. Pero asegúrate de desayunar todas, y digo todas las mañanas.

4. Recógete pronto

Olvídate de ver la teletienda o los concursos tan fabulosos que hay en las madrugadas y vete a la cama a una hora prudente. Configura tu alarma con uno de tus temas favoritos para que así el madrugón sea más ameno y empieces desde el minuto 1 con un subidón.

¡Ah! y otro truco: Coloca tu despertador en la otra punta del cuarto.

5. Apúntalo

Escribe o llama a un/a amigo/a para establecer una fecha de entrenamiento. Si decides siempre una misma hora por la mañana te verás obligado/a a acudir a esa cita. Incluso aunque tu mente y tu cuerpo te digan lo contrario.

6. Premio

Planifica un mega desayuno para después de tu entrenamiento como recompensa a tu esfuerzo. Te costará menos salir a darlo todo si sabes que cuando acabes te esperan unas suculentas tostadas con tomate y aceite…

Muy bien amig@s pues esto ha sido todo por hoy. Si por algún casual he conseguido convencerte de calzarte las zapas a primera hora de la mañana, entonces empieza a preparar las cosas ya mismo por si se te pasan las ganas 🙂

Y como siempre ya sabéis que siempre os espero en Facebook y en Twitter.

¡Un abrazo!

 

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Consejos Fitness

Hola, me llamo Álvaro. Soy licenciado en Ciencias de la Actividad física y del deporte por la Universidad Europea de Madrid, y especialista internacional en nutrición deportiva. También soy el culpable de que exista este blog. Actualmente trabajo como entrenador personal a domicilio así como en varios gimnasios de la zona de Madrid. Trabajo con todo tipo de perfiles. Mis 10 años de experiencia me permiten trabajar en rehabilitación de lesiones, pérdida de peso, aumento de masa muscular, o entrenamiento específico de cualquier deporte. Soy entrenador del método hipopresivo y de pilates.

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