5 dietas que jamás deberías probar

Cada día parece ser que hay alguna dieta nueva que te hace perder peso más rápido y de la manera más fácil que en el resto de las dietas.

La mayoría de las dietas milagro son de este estilo: Coge unos cuantos alimentos, añádeles un poco de magia y crea un plan para convencer a todo el mundo de que tu dieta es la única que deben seguir para perder peso.

Vamos a ver algunas dietas milagro que prometen una pérdida de peso a muy corto plazo pero que bien son difíciles de seguir, son perjudiciales para tu salud, o ambas cosas.

1. La dieta de la comida cruda

Cualquier experto en la pérdida de peso estará de acuerdo en que comer frutas y verduras y reducir la comida precocinada es una manera muy eficaz de perder peso. El problema es que esta dieta prohibe cualquier alimento que haya sido cocinado o procesado de cualquier forma. Y es que lo seguidores de esta alimentación dicen que cuando cocinamos estamos destruyendo nutrientes. Aunque tengan razón y haya ocasiones en las que al cocinar un alimento se reduce la cantidad de nutrientes, por el contrario, los alimentos cocinados siguen teniendo mucha fibra, vitaminas y minerales. E incluso en algunos casos el cocinar un alimento hace que se eliminen bacterias.

Y aunque te haya hecho ver esta dieta de un modo positivo, o comes el resto de tu vida las misma cosas o es una de las dietas más complicadas de seguir.

2. La dieta Alcalina

La dieta alcalina o dieta ácida te hace olvidarte prácticamente de la carne, lácteos, dulces, cafeína, alcohol, comida precocinada, y te hace comer más fruta, verdura, nueves y semillas. Sí es cierto que tiene puntos positivos; es fuerte en productos frescos mientras que elimina los alimentos procesados (en sí mismos no ayudan a perder peso). Pero tu cuerpo es realmente eficiente a la hora de mantener los niveles de pH en su lugar correcto

De modo que eliminando este tipo de comidas no afectará al pH de tu cuerpo. Además de no haber estudios concluyentes que confirmen el pH afecte directamente a la pérdida de peso.

Y por último, aunque tenga puntos positivos, y sea una dieta que aboga por la fruta y la verdura, no debemos olvidar que prohibe alimentos que sí deberían estar en una alimentación equilibrada como son los huevos, lácteos y carne.



 3. La dieta del tipo de sangre

Desarrollada por el naturópata y físico Peter D’Adamo, esta dieta está basada en la noción de que las comidas que comes reaccionan con tu tipo de sangre. Por ejemplo, aquellos que tienen sangre 0 deben comer carne, verduras y frutas, mientras que deben evitar el trigo y lácteos. Por otro lado, los tipo A deben ser vegetarianos, y los de tipo B tendrán que evitar el pollo, maíz, los tomates, cacahuetes y las semillas de sésamo. De todas formas no hay evidencias científicas que confirmen que tu tipo de sangre afecta a tu peso. Os lo digo yo, que soy del tipo A y de vegetariano tengo lo que yo os diga…

4. La dieta de los 5 bocados

No os puedo negar que cuando descubrí esta dieta me pareciera lo más absurdo que había leído en mucho tiempo. ¿Me equivoqué? Pues efectivamente, NO. La dieta consiste que puedes comer lo que quieras durante todo el día pero únicamente puedes dar 5 bocados. Y por si fuera poco, debes saltarte el desayuno. Y para los que tenemos la boca grande, el súper creador de esta dieta, Alwin Lewis, explica que aunque des mordiscos de dinosaurio sólo estarás consumiendo de 900 a 1000 calorías diaria.

Y digo yo, ¿Por qué no hacen la dieta del esparadrapo? Esparadrapo en la boca 3 ó 4 días y ya verás si adelgazas…

5. La dieta de los potitos

Y finalmente llegamos a la dieta de los potitos. Podría decir que es otra de las locuras no que ralla lo absurdo, sino que lo sobrepasa. O simplemente que ya hay que tener ganas de probar cosas raras para perder peso. Pero no, he decidido que no voy a decirlo.

Pues bien, vayamos al grano. Esta dieta se basa en esta premisa: Si un bebé crece y se desarrolla comiendo potitos, comerte algunos no puede ser malo.

Pero adivina qué: no eres un bebé.

Si aún así no te he convencido, entonces toma nota de la dieta: debes cambiar el desayuno por 14 tarros de potitos y después tomar una cena baja en calorías.

Eso sí, no esperes tener demasiada energía a lo largo del día ya que es más que probable que no ingieras las calorías suficientes para que tu cuerpo funcione al 100%.

Y aún así, ¿te imaginas llegando al trabajo, bajar a tomar un café con tu compañero de mesa y comenzar a sacar un potito, luego otro, y otro, y así hasta 14? Si alguna vez lo haces por favor manda foto.

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Imagen: www.dietistasnutricionistas.es
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Consejos Fitness

Hola, me llamo Álvaro. Soy licenciado en Ciencias de la Actividad física y del deporte por la Universidad Europea de Madrid, y especialista internacional en nutrición deportiva. También soy el culpable de que exista este blog. Actualmente trabajo como entrenador personal a domicilio así como en varios gimnasios de la zona de Madrid. Trabajo con todo tipo de perfiles. Mis 10 años de experiencia me permiten trabajar en rehabilitación de lesiones, pérdida de peso, aumento de masa muscular, o entrenamiento específico de cualquier deporte. Soy entrenador del método hipopresivo y de pilates.

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